La Ley N°20.727 de 2014 establece el uso obligatorio de la factura electrónica, la fecha desde la cual su uso es obligatoria, depende de una clasificación que realiza el SII dependiendo de las ventas de la empresa. Así las empresas grandes (que venden sobre UF 100.000 anual), fueron las primeras en estar obligadas a acogerse a esta medida, siendo obligadas a contar del 01 de noviembre de 2014. Las pequeñas y medianas empresas (entre UF 2.400 y 100.000 al año), estarán obligadas a contar del 01 de Agosto de 2016 (exceptuando las que se consideren rurales, que tendrán un plazo adicional de 6 meses). Finamente las microempresas (facturación menor a 2.400), será a contar del 01 de febrero de 2017 (y las rurales tendrán 1 año adicional).
Algunas de las ventajas de este cambio son las siguientes:
• Permite hacer mucho más eficiente el proceso de facturación
• Se reducirá considerablemente la burocracia requerida para el timbraje
• Facilita su almacenamiento y ya no se requieren grandes bodegas para guardar documentos.
• Se envían los documentos por internet, reduciendo considerablemente la huella de carbono del proceso.
• Permite una fiscalización mucho más eficiente por parte del SII
• Facilita el proceso de factoring.
• Elimina el riesgo de pérdida de un documento.
El SII provee un portal gratuito para las empresas de menor tamaño, donde se pueden realizar los diferentes documentos, lo que asociado a “Empresa en un día”, permite estar emitiendo las primeras facturas en tiempo record, reduciendo así los costos y la burocracia, en especial para las microempresas.

Existen además numerosos proveedores de facturación electrónica en nuestro país. Los valores son muy competitivos en cuanto a precios y las funcionalidades que entregan sus sistemas.
Hay herramientas de gestión que traen integrada la facturación electrónica y otras que permiten realizar una integración con esta, así se hace un proceso mucho más expedito y se evita digitar sucesivamente la misma información.
La herramienta óptima dependerá de los sistemas que estén implementado en la empresa, la rapidez requerida en la factura y la cantidad de documentos a facturar. Si uno emite pocos documentos, el sistema del SII es más que suficiente, pero si uno tiene un punto de venta o si emite muchos documentos al día, se hace mucho más importante contar con un sistema de facturación más robusto e idealmente integrado al resto de los elementos del sistema de gestión.